Humor para afrontar con inteligencia emocional las fiestas navideñas

Reírte de ti es la mayor de las proezas emocionalmente inteligente, una muestra de autoconfianza y una competencia emocional poderosa, también en Navidad. ¿Eres un o una Grinch o te encanta la Navidad? ¿Te sorprendes alguna vez sonriendo ante situaciones típicas de estas fiestas? Eso podría ser inteligencia emocional en acción. Durante esta época del año, usar el humor para conectar con las demás personas y reafirmarte tú misma o tú mismo es particularmente efectivo.

Un bálsamo navideño: la comedia

Imagina resbalando en una pista de hielo, o siendo el blanco accidental de una batalla de globos de agua con tu mejor look, o enredándote con los adornos del árbol al entrar en una reunión importante. Situaciones como estas pueden ser frustrantes, pero tomarlas con humor es la mejor forma de sanarlas. ¿Te sale reírte de estos pequeños desafíos y transformar la frustración en aceptación y, por qué no, hasta en alegría?

El sentido del humor no es solo un regulador emocional todo el año, ahora también puede ser un gran aliado para manejar el estrés de las fiestas. Es un talento que puedes desarrollar, especialmente en esta temporada, donde el espíritu navideño invita a sonreír más.

Humor para afrontar con inteligencia emocional las fiestas navideñas

Cinco maneras de cultivar el humor navideño

  1. Ríete con películas y cómics navideños. Disfruta de esas comedias típicas de las fiestas y observa cómo los personajes manejan situaciones cómicas pero, sobre todo, ríete con todo lo que puedas.
  2. Sal a buscar a la calle escenas que te hagan sonreír. Fíjate en ese montón de niños y niñas desbordando alegría e ilusión por las calles, personas que hablan con Papá Noel o los Reyes Magos, adornos y luces callejeros, gente cantando villancicos, mascotas con suéteres navideños… Hay alegría por todas partes, aprovéchalo.
  3. Recuerda tus travesuras navideñas del pasado o momentos de frustración en otras navidades, para aprender. Piensa en momentos pasados donde las cosas no salieron como esperabas en Navidad. ¿Cómo los ves ahora? Usa tu memoria para prepararte para reírte en situaciones similares en el futuro.
  4. Comparte tu humor, aunque tengas poca gracia. ¡Yo lo he hecho hace poco aquí! Practica contar chistes o anécdotas divertidas relacionadas con la Navidad a tu círculo cercano. Orienta tu humor hacia la felicidad de las personas importantes para ti.
  5. Rodéate de gente positiva y, si puede ser, con ganas de fiesta. La compañía de personas que usan su sentido del humor para difundir la alegría navideña es contagiosa, no te lo pierdas.

Celebrando la Navidad con una sonrisa

Esta Navidad, permite que el sentido del humor sea tu aliado emocional. En medio del ajetreo festivo, una risa genuina puede ser el mejor regalo, tanto para ti como para quienes te rodean.